jueves, 15 de septiembre de 2011

John Bradshaw - Aceptar a su Niño Interior perdido


Imaginación Activa:

Siéntese con la espalda recta. Relájese y fíjese en su respiración… Centre su atención en ella durante algunos minutos… Concéntrese en el paso del aire al inhalar y al exhalar… Observe la diferencia entre el aire que inhala y el que exhala… Fíjese en esta diferencia… (un minuto).

Ahora imagine que está bajando por un largo tramo de escaleras. Baje despacio mientras yo cuento de diez a cero. Diez… (diez segundos). Nueve… (diez segundos). Ocho… (diez segundos). Ocho… (diez segundos) y así hasta Cero.

Cuando llegue al final de la escalera doble a la izquierda y siga caminando por un largo pasillo con puertas a ambos lados. Sobre cada puerta hay un símbolo de color… (un minuto). Al fondo del pasillo hay una zona iluminada… Crúcela y retroceda en el tiempo a una calle hasta la casa en la que vivía. Observe la casa. Fíjese en el techo, en el color de las paredes, en las ventanas y las puertas…

Advierta a un niño pequeño que sale por la puerta principal… ¿Cómo va vestido? ¿De qué color son sus zapatos? Camine hacia él… Dígale que usted viene desde el futuro… Dígale que usted sabe mejor que nadie todo lo que ha padecido… Su sufrimiento, su abandono… su humillación… Dígale que de todas las personas a las que conocerá en su vida usted es la única a la que nunca perderá. Ahora pregúntele si está dispuesto a venir a casa con usted… Si no es así, dígale que le visitará mañana. Si está dispuesto a ir con usted, tómelo de la mano y empiece a caminar…

Vea entonces a su madre y a su padre salir de la casa. Despídase de ellos. Mire por encima de su hombro mientras se aleja y observe cómo se van haciendo más y más pequeños, hasta desaparecer por completo… de la vuelta a la esquina y advierta a su Poder Superior y a sus amigos queridos que lo esperan. Abrace a todos sus amigos y permita que el Poder Superior entre en su corazón… ahora váyase y prométale a su niño que se reunirá con él cada día por espacio de cinco minutos. Fije una hora precisa para la cita y prometa respetarla. Tome al niño en su mano y deje que se reduzca al tamaño de ésta. Póngalo en su corazón…

Ahora camine hasta llegar a un hermoso paraje… Deténgase en el centro de este paraje y reflexione sobre la experiencia que acaba de tener… Siéntase en comunión consigo mismo, con su Poder Superior y con todas las cosas… Ahora levante la vista al cielo; observe cómo las nubes violáceas forman el número cinco… Note cómo el cinco se transforma en cuatro… y cobre conciencia de sus pies y piernas… Vea cómo el cuatro se convierte en tres… sienta el pulso vital en el estómago y en los brazos. Note como el tres se transforma en un dos; sienta el pulso vital en sus manos, en su cara y en todo su cuerpo. Sepa que está a punto de despertar por completo – que puede emprender cualquier actividad con la mente completamente abierta -, vea como el dos se convierte en uno y despierte por completo, recordando la experiencia…

Le sugiero que consiga una foto suya de niño, preferiblemente de cuando tenía menos de siete años, y que la lleve consigo en su cartera o en su bolso; o póngala sobre su escritorio para que le ayude a recordar a este niño que vive dentro de usted.

Hay muchos datos que confirman la evidencia de que el niño vive en nuestro interior enteramente desarrollado. Este niño es nuestra parte más vital y espontánea y es preciso que la integremos en nuestra vida.



Libro: Recuperar al niño interior. Artículo: Como liberar a su niño interior perdido. Autor: John Bradshaw. Consejero, teólogo, consultor empresarial y conferenciante. Presentador de la serie televisiva de la PBS Bradshaw On: The Family.